17-09-2026. 1.35 horas.
Un niño de 8 años entra a la cancha a jugar. Del otro lado de la línea, un padre grita cosas que ningún chico debería escuchar en un partido de fútbol.
En Rumania se cansaron de esa escena. El viernes 11 de septiembre de 2026, el Comité de Emergencia de la Federación Rumana de Fútbol (FRF) aprobó la tarjeta negra, una sanción que no va dirigida a jugadores ni entrenadores, sino a padres y espectadores que insultan, hostigan o llegan a la violencia física en las gradas de las categorías Sub-7 a Sub-16.
El protocolo tiene pasos antes de llegar al extremo: primero el árbitro para el partido y pide a los técnicos que calmen a la gente, después suspende el encuentro 10 minutos y, si la conducta sigue, saca la tarjeta negra y el partido termina ahí, sin vuelta atrás. La medida es parte de la campaña B.R.A.V.O., pensada para que el fútbol de los niños vuelva a ser un lugar seguro. Los responsables de arruinarlo, esta vez, quedan afuera ⚫🚨
MUCHAS GRACIAS PROFESOR LUIS QUINTELA QUE NOS ENVIÓ ÉSTA NOTA. MUY IMPORTANTE.

